arteBiene

arteBIENE

En 1999 Etcetera llevó adelante arteBIENE buscando crear un espacio crítico a la lógica convencional del mercado cultural.

Se montó por primera vez la contraferia, una exposición colectiva en las puertas de la feria de galerías arteBA99 buscando provocar una grieta en la hegemonía cultural. Caminamos cargando dibujos, objetos y pinturas desde nuestra guarida de la calle Mario Bravo 441 en el Abasto hasta Palermo.  Para nuestra sorpresa, al improvisar un espacio de exposición en las rejas de La Rural rápidamente se acercaron los guardias de seguridad de la feria, con quienes forcejeamos durante unos minutos hasta que llegó la orden y pudimos continuar con nuestra misión. Para entonces, ya había unos patrulleros de la comisaría 23 esperando en Plaza Italia.

Pero no fue la única sorpresa: hacia el anochecer un grupo de coleccionistas, galeristas y amantes del arte que salían eufóricos de la feria balbuceando una verborragia poli-lingue, se detuvieron frente a una de nuestras obras: El Niño Globalizado (una escultura de un niño desnutrido pidiendo dinero con un globo en la panza que se inflaba cuando el público acciona un mecanismo).

Los coleccionistas se quedaron hipnotizados frente a la escuálida figura y uno de ellos, luego de preguntar quiénes éramos y qué hacíamos allí afuera, susurró secretamente -¿…cuánto vale?.

¿Cuánto vale un niño desnutrido en las puertas de una feria de arte?¿Cuál es el valor de la obra de un grupo marginal?

Improvisamos una asamblea para tomar la decisión. …Cinco cifras caballero, nada más… Igual que adentro, pero afuera.

El extranjero sonrió con complicidad de empresario, y como tal, bajó la cifra del valor requerido.
Nuestro rotundo -NO, borró su sonrisa dejando esta escena inmortalizada en medios periodísticos
(ver NO TRAIGAN A LA MONA LISA).

Un año después, Menem entregaba el poder a la Alianza que prometía un nuevo gobierno, endulzando a la clase media con augurios de honestidad y equidad que se fugarían en helicóptero tiempo después. Decidimos retornar a las puertas de arteBA, ahora que ya conocíamos un poco más cómo opera el mercado cultural, la crítica debía ser más precisa y nuestra ironía más grande. Esta vez, la contra-feria fue concebida de un modo más “profesional” evidenciando la absurda necesidad de las blancas paredes.

Para que arteBIENE creciera había que invertir más: entonces metimos en un flete, las obras y objetos que serían expuestos en las calles frente a la feria. A eso le sumamos ocho paneles para crear un “espacio adecuado” y música en vivo transformando la vereda en una vernissage. Gracias a la solidaridad de FM La Tribu, obtuvimos el generador de energía que nos iluminó durante todo el evento. arteBIENE aparecía como un oasis entre el Zoológico y el Planetario. Etcétera… vestía de gala y bebía champagne al mismo tiempo que repartía panfletos que cuestionaban el neoliberalismo, la sociedad de consumo y la industria cultural.

Mientras continuabamos arengando consignas revolucionarias compartimos una performance junto al comisario F. de la misma seccional de Plaza Italia. Luego de presentar como respaldo la tarjeta de una famosa ex diputada que se le había caído del bolsillo cuando entraba a la feria , logramos convencer al policía de que aquella no era “una obstrucción de la vía pública”, sino que se trataba de una expresión del arte contemporáneo. Pocos minutos después retornamos a arteBIENE
escoltados por una guardia azul. Esa tarde, una importante galerista argentina se detuvo unos minutos ante la exposición y nos aconsejó: – Chicos, no jodan… esto es bueno de verdad! Vengan a verme cuando quieran entrar al establishment, y se retiró para toda la eternidad.

Entrando al 2001, el desborde social era evidente, aunque aún se mantenía la herencia de la convertibilidad diseñada por
Domingo Cavallo. Olfateábamos que la contraferia comenzaba a convertirse en una especie de complemento de la feria oficial en un proceso de asimilación por parte del sistema de arte.

Luego de dos años de producir la contra-feria en la calle, esta vez Etcétera… decidió atacar desde adentro: miles de billetes falsos de 100 dólares en uno de sus lados y 00 pesos argentinos en el revés, fueron arrojados y repartidos entre los stands. Confundiéndose entre el público asistente, los falsos coleccionistas representados por los miembros del grupo mostraban valijas llenas de dinero a los galeristas, tentándolos con discretas propuestas para adquirir las obras más costosas, aduciendo un suculento lavado de divisas.

Ahora entonces… ¿cómo explicar la ausencia de arteBIENE 2002?
La explosión social del 19 y 20 de diciembre nos encontró en la más activa militancia social, discutiendo propuestas artísticas en el centro del conflicto, con acciones como “El Mierdazo” que fue respaldada por un gran número de artistas.
El arte se encontraba en las calles y decidimos no ir a la feria.

Luego de nuestras vacaciones militantes, en el año 2003, como ganado, retornamos a las puertas de La Rural donde se presentó el “proyecto arteBIENE 2004″, utilizando la consigna oficial de la feria ”los artistas se anticipan al futuro”. La obra consistía en la presentación del proyecto de contra-feria, proponiendo el parcelamiento y re-distribución del espacio público frente a la feria oficial para la realización de una exposición gratuita, colectiva e independiente. Maquetas y vendedores en un pequeño stand completaban la escena.

Se recolectaron cientos de firmas en apoyo a arteBIENE 2004 de artistas, críticos, galeristas, vendedores ambulantes y público.

Nacía así una nueva obra, legitimando un proyecto fantasma. La firma revela personalidades. La firma da valor.

Si en el arte lo que vale es la firma: ¿cuántovalentodasjuntas?

ESTAR ADENTRO, ESTAR AFUERA, ETCETERA

 


[i] “No traigan a la Mona Lisa” Juan Ignacio Boido

suplemento cultural RADAR del diario pagina12 – 30 de Mayo de 1999

[ii] Arte que Ba, arte que Biene” Silvana Moreno – La Nación 16 mayo de 2000

“Autores para todos los gustos exhiben en arteBA” Juana Libedinsky- La Nación 13 Mayo de 2000

“cuestiones de parentesco” Mercedes Casanegra- sección de arte La Nación 21 mayo de 2000

[iii][iii] “la tribu de mi calle” Natali Schejtman- TXT –1 agosto 2003

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